La melodía arranca con un tono tranquilo, mismo que retoma
su curso cerca del segundo 22, pero a partir de ahí la música no baja el nivel
y adquiere un tono profundo y oscuro en medio de los tonos electrónicos y de
una guitarra que vibra al tiempo de la voz de su intérprete. Me gusta la forma
en que usan los sintetizadores, porque dan profundidad y carácter al tema.
Hay partes en donde la voz se distorsiona ligeramente,
convirtiendo el canto en tono medio en un grito que necesita salir de la
garganta de su intérprete, y lo que llama la atención es que cuenta con efectos
que la hacen sonar más densa. El puente del minuto 2:15 es otro de los puntos
de inflexión del tema, pues dota a esta canción de un sentido más atmosférico.
Y la aceleración con la que se nos presenta la batería cerca del final
simplemente no se puede describir porque es la parte en donde el tema más
potente.
¡Un metalcore con potencia en sus instrumentos!


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